|
Historia
de una bruja
HELENA
ORTIZ LLEGÓ A ESTE
MUNDO el 18 de noviembre de 1.961, a las 16:00 horas (CET): Scorpio, ascendente
Aries.
"Los
astros inclinan, pero no determinan."
Nació
en el Hospital de Cruces, Barakaldo, a medio camino entre el vestíbulo
y el paritorio. Una tormenta de inusitada virulencia interrumpió
el flujo de energía eléctrica, obligando a conectar las luces
de emergencia. Helena Ortiz es bruja, pero también perito mercantil,
quede claro...
"La
Brujería es un camino de autoperfección y de autoconocimiento,
que nos transporta por los senderos de la Magia y de la Fantasía
hasta las esencias mismas de la Madre Naturaleza."
A
la edad de trece años, logró su primera victoria frente al
destino, en un campeonato de tute, en San Vicente de la Sonsierra (La Rioja).
Para celebrar aquella primera hazaña, no se le ocurrió otra
cosa mejor que leerle las cartas a su compañero de juego. Así
fue como contactó con el mundo de las cartas y del Tarot.
"El
Tarot es un jeroglífico plagado de símbolos, que sirve para
interpretar acontecimientos
previsibles y generalmente alterables de nuestro futuro más inmediato."
Empezó
a leer las cartas de una forma profesional cuando apenas había cumplido
los diecisiete años. Por aquella misma época, en cierta ocasión,
fue a cenar con unas amigas a un restaurante chino, donde un desconocido
se le acercó con un misterioso mensaje. Aquél fue el inicio
de una larga andadura por el oculto mundo de la Brujería, donde
ha tenido ocasión de enfrentarse a un sinfín de situaciones
y experiencias inexplicables.
"Sólo
uno de cada cien presuntos aojados está realmente aquejado de mal
de ojo, una influencia maligna de tal intensidad que puede llegar a mermar
la buena suerte y la energía de quien lo sufre, anulando su personalidad."
Helena
Ortiz no concibe la Brujería como diversión. La Brujería
es para ella un camino de acercamiento al origen de todo lo que ha existido,
existe y habrá de existir: un camino de acercamiento a Dios.
"Dios
no existe como dios varón. Dios es dios y diosa. No puede ser de
otro modo, igual que no puede existir hombre sin mujer ni mujer sin hombre."
|